After Dark

AFTER DARK

Cerca ya de medianoche, en esas horas en que todo se vuelve dolorosamente nítido o angustiosamente desdibujado, Mari, sentada sola a la mesa de un bar-restaurante, se toma un café mientras lee. La interrumpe un joven músico,Takahashi, al que Mari ha visto una única vez, en una cita de su hermana Eri, modelo profesional. Ésta, mientras tanto, duerme en su habitación, sumida en un sueño «demasiado perfecto, demasiado puro». Mari ha perdido el último tren de vuelta a casa y piensa pasarse la noche leyendo en el restaurante;Takahashi se va a ensayar con su grupo, pero promete regresar antes del alba. Mari sufre otra interrupción: la encargada de un «hotel por horas» pide que le ayude con una prostituta agredida por un cliente. Dan las doce. En la habitación donde Eri sigue sumida en una dulce inconsciencia, el televisor cobra vida y en la pantalla empieza a distinguirse una imagen turbadora… pese a que el televisor no está enchufado.
En esta segunda novela de Murakami que leo, me reafirmo en mi opinión de que es el autor más extraño que he leído hasta el momento.
El narrador que aparece en esta novela es en tercera persona, pero es bastante raro y complicado de analizar desde el punto de vista del análisis. Según el foco de la novela en la que nos encontremos, el narrador se distancia más o menos de los detalles, y nos deja inmiscuirnos a nuestro libre albedrío en el desarrollo de la novela dependiendo de con quién estemos y en quién esté centrada la narración en ese momento.
Presentándoos a los personajes, podré daros una explicación más concreta de este narrador tan peculiar. Tenemos a varios personajes que parecen no tener nada en común, pero todo va formando una especie de círculos concéntricos que tienen en común a un personaje: Mari. Aunque en un primer momento yo pensaba que era Eri Ashai (la hermana de Mari) lo que unía a todos los personajes, he llegado a la conclusión de que el verdadero nexo es Mari. La novela empieza con ella, una noche en que pierde el último tren y decide quedarse leyendo en un bar hasta que amanezca. A partir de ese momento se le irán acercando varios personajes y le irán sucediendo cosas que en ninguna mente cabe imaginar que pudieran ocurrir en una noche.
Estos personajes que van apareciendo son: Takahashi, la dueña de un love hotel, una prostituta china a la que golpean y dejan sin ropa y Mari tiene que ayudar a comunicarse, el agresor de esta joven, y Eri Ashai, la hermana de Mari. 
Los momentos que se centran en Mari y los personajes que la acompañan esa noche tan peculiar, están narrados como una novela normal y corriente en la que el narrador es omnisciente; sin embargo, cunado el foco se centra en Eri, formamos parte de un “conjunto” de narradores que la observa desde fuera. Cuando leía esas partes, a mí se me venía a la cabeza la imagen de una sala transparente con médicos por detrás (estoy loca, creo, pero si loo leéis o lo habéis leído, decidme qué os decía a vosotros esa parte…).
La ambientación de esta novela es una noche en los barrios de una ciudad de Japón. Hace un par de semanas que lo leí así que no os puedo asegurar si es en Tokio exactamente, aunque creo que sí. En una noche da tiempo a hacer muchas cosas, como nos muestra Murakami en After Dark, y la vida de mucha gente puede entrecruzarse. Puedes encontrar amigos, enemigos, gente que pasará desapercibida… pero sin duda, para Mari, esa noche no es una noche perdida.
La primera sensación que me quedó tras terminar After Dark fue de desconcierto total. Me explico: Murakami escribe bien, las novelas enganchan, pero cuando acaban es como… que quieres seguir sabiendo qué ocurre, como si fueran historias incompletas (cuando lo expliqué en voz alta se me entendió mejor). Es una sensación de desconcierto, porque aunque la historia es cerrada, como Murakami te cuenta la vida de sus personajes, como si pasearas con ellos, hablaras con ellos, y estuvieras en los escenarios, y cuando la novela se acaba, es como cuando te vas a casa después de haber salido con tus amigos: al día siguiente sabes que vas a verlos o saber de ellos. Con la novela no, porque se acaba, fin. Y te quedas con la sensación de querer saber más de ellos.
He de decir que el narrador no me ha convencido mucho. Ese cambio según enfocaba a un personaje u otro… no sé, no me ha llegado a gustar, aunque me ha parecido muy interesante.
La verdad es que la novela no es de esas que te gusta o no te gusta… es simplemente que te la lees, y sabes reconocer que es buena, que tiene elementos comunes, que encaja bien la trama, que el autor te lleva por donde quiere, pero no tiene una reflexión exacta. No se puede explicar. Sencillamente, es Murakami.


17 comentarios sobre “After Dark

  1. ¡Hola!
    Me la tuve que leer el año pasado para mi clase de literatura y tienes razon en que es de esas novelas que las lees y estás indiferente, te parece que es buena y que te ha entretenido pero ni te gusta ni te disgusta.

    Un beso enorme y muy buena la reseña.

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  2. De momento no me animo a repetir con Murakami porque aún estoy escaldada con mi única experiencia con su obra. En el futuro ya tengo algunas recomendaciones elegidas, así que éste lo pospongo ab infinitum. 1beso!

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